Miles de formas desconocidas a mi alrededor daban cobijo a mi sombra, oculta tras una inmensa capa de lodo, pesada, de la que me era imposible escapar, pesada, que me hundía, pesada, perseguidora, percal, chungo percal. Los cigarrillos no sabían igual que antes, el whisky sabía aguado y el tequila ya no me rascaba tanto la garganta. Y yo, mientras, paseaba por la calle, sin encontrar nada, ningún indicio de vida existente, que me salvase de esta peligrosa noche. Paseé durante horas bajo la lluvia, purificando (o intentándolo, al menos) estos instintos para que no me llevasen a un lugar peor del que me encuentro ahora mismo y saciando una sed que no se apaga...
Un viejo estaba bajo un soportal, un viejo loco, un "sintecho" más cuerdo que la mayoría de los habitantes de esta ciudad... Habló de fechas apocalípticas, de abducciones extraterrestres, de la vida que llevó... "Las historias definen la vida de un hombre" gritó en un momento de insana cordura. Y mientras me alejaba, éste individuo de larga barba blanca y escaso pelo en la cabeza cantaba una bonita melodía. Cantaba bien, aunque su aspecto demostrase lo contrario. Cuanto más y más lejos me encontraba de esa cancioncita más me hundía, incomprensiblemente, en la miseria. Y tan sólo porque tenía de forma repetitiva en mente una frase que alguien muy importante me dijo... Que el tiempo era lo único que nos quedaba.
Un viejo estaba bajo un soportal, un viejo loco, un "sintecho" más cuerdo que la mayoría de los habitantes de esta ciudad... Habló de fechas apocalípticas, de abducciones extraterrestres, de la vida que llevó... "Las historias definen la vida de un hombre" gritó en un momento de insana cordura. Y mientras me alejaba, éste individuo de larga barba blanca y escaso pelo en la cabeza cantaba una bonita melodía. Cantaba bien, aunque su aspecto demostrase lo contrario. Cuanto más y más lejos me encontraba de esa cancioncita más me hundía, incomprensiblemente, en la miseria. Y tan sólo porque tenía de forma repetitiva en mente una frase que alguien muy importante me dijo... Que el tiempo era lo único que nos quedaba.
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